Jugabilidad y diseño
El núcleo jugable de Super Mario Advance mantiene el diseño único de la versión estadounidense de Super Mario Bros. 2. A diferencia de la tradición de la serie de pisar enemigos, aquí hay que agacharse para agarrar objetos o rivales y luego lanzarlos con fuerza. Esta mecánica aporta estrategia tanto a los combates como a los puzles, obligando al jugador a pensar cómo usar zanahorias, bombas o enemigos para abrirse paso, en lugar de limitarse a avanzar sin más.
El juego ofrece cuatro personajes seleccionables, cada uno con sus propias características. Mario tiene atributos y saltos equilibrados, ideal para principiantes; Luigi salta más alto y más lejos, pero resbala un poco al aterrizar; la Princesa Peach puede flotar brevemente, lo que facilita mucho los saltos entre plataformas; y Toad es rápido, aunque sus saltos y lanzamientos son más débiles. Estas diferencias invitan a probar varias veces con distintos personajes para experimentar ritmos de juego completamente diferentes.
Como remake, esta entrega conserva la esencia del original y añade novedades. Lo más llamativo son las monedas Ace Coins, cinco por nivel, que al reunirlas otorgan una vida extra, dando un objetivo adicional a unas fases ya de por sí llenas de exploración. Además, se incorporaron voces: los gritos de Mario y Luigi, o los de Peach, hacen que los personajes cobren vida.
El apartado visual es otro de sus grandes atractivos. El juego logra efectos de escala y rotación en GBA, como al entrar en tuberías o al derrotar a un jefe, con zooms fluidos que resultaban impresionantes para una portátil de entonces. Aunque la resolución de la pantalla de GBA era inferior a la de NES, el equipo ajustó el diseño de los niveles y la cámara para que el jugador pudiera ver bien el conjunto y no sentirse agobiado por el menor campo de visión.
Además de la aventura principal, el juego incluye un modo basado en el Mario Bros. de arcade. Este modo permite jugar hasta cuatro personas a la vez, cooperando o compitiendo en las conocidas plataformas y tuberías mientras eliminan enemigos que no dejan de aparecer. Este modo no solo amplía el contenido, sino que aporta diversión para reuniones entre amigos, convirtiéndose en uno de los grandes alicientes frente a otras versiones.
Contexto y lanzamiento
Super Mario Advance se lanzó por primera vez en Japón el 21 de marzo de 2001, como uno de los títulos de estreno de Game Boy Advance. En aquel momento, la consola acababa de salir y Nintendo necesitaba un juego que demostrara el potencial del nuevo hardware, y la serie Mario era la elección obvia. Su lanzamiento no solo dio un gran empujón a GBA, sino que permitió a los veteranos revivir un clásico en la palma de la mano y a los nuevos jugadores descubrir esta peculiar entrega de Mario.
Los jugadores de Norteamérica y Europa no tuvieron que esperar mucho. El juego llegó a Norteamérica el 11 de junio de 2001 y a Europa el 22 de junio, casi a la vez que la consola en esas regiones. Esta estrategia de lanzamiento casi simultáneo hizo que Super Mario Advance se convirtiera rápidamente en un título insignia de los primeros meses de GBA; muchos compraban la consola y este cartucho como primera adquisición.
En China, el juego se publicó oficialmente en 2004 bajo la marca iQue, convirtiéndose en uno de los pocos juegos de Mario con traducción oficial al chino simplificado. Aunque en aquella época la mayoría de los jugadores chinos usaban importaciones o cartuchos flash, la llegada de iQue dio a los compradores legales la oportunidad de coleccionarlo. En 2006, el juego se reeditó en Estados Unidos con la etiqueta Player's Choice, un distintivo que suele reservarse a títulos con excelentes ventas, lo que dice mucho de su rendimiento comercial.
Con la era de la distribución digital, el juego se ha relanzado varias veces. En 2014 llegó a la Consola Virtual de Wii U, permitiendo disfrutarlo en la tele; y el 26 de mayo de 2023 se unió a otros dos títulos de la serie Advance en el servicio Nintendo Classics de Switch. Cada relanzamiento ha dado a una nueva generación la oportunidad de probar este clásico, demostrando su perdurable atractivo.
Desde su estreno hasta sus reediciones, pasando de portátil a sobremesa, la trayectoria de Super Mario Advance abarca más de dos décadas. No solo fue un título importante en los inicios de GBA, sino también un ejemplo del enfoque de Nintendo a la hora de portar sus clásicos. Gracias a los relanzamientos, la compañía mantiene vivos estos juegos antiguos, y esta entrega es un caso de éxito de esa estrategia.
Desarrollo
El desarrollo comenzó tras el éxito de Super Mario Bros. Deluxe. Este port para Game Boy Color vendió 2,8 millones de unidades, lo que convenció a Nintendo del enorme potencial de los remakes de clásicos. Así, el equipo decidió volver a recrear Super Mario Bros. 2 en GBA y convertirlo en uno de los títulos de lanzamiento de la nueva consola. Fue una decisión a la vez segura y arriesgada, porque el original ya contaba con una gran base de seguidores.
Aunque se trataba de un remake, el equipo no se limitó a copiar el original. Programaron todo desde cero y, aunque la base visual partía de la versión de Super Mario All-Stars para SFC, todos los gráficos se rehicieron para adaptarse a las características de GBA. Como la consola no tenía retroiluminación y la pantalla era difícil de ver con poca luz, el equipo aumentó el brillo de todos los gráficos para que se pudiera jugar cómodamente al aire libre.
El cambio de tamaño de pantalla también supuso un reto para el diseño de niveles. La resolución de GBA era inferior a la de NES, así que si se hubiera portado directamente, el jugador podría no ver enemigos o plataformas a distancia. Para solucionarlo, el equipo ajustó la disposición de los niveles, concentrando los elementos clave y usando efectos de zoom para compensar el menor campo de visión. Estos ajustes no fueron un simple recorte, sino que buscaban que el juego siguiera siendo fluido y divertido en la portátil.
La inclusión del modo Mario Bros. fue casi accidental. Este modo, originalmente un proyecto independiente, se fusionó con el juego principal más tarde. El diseñador Takashi Tezuka consideró añadir elementos más complejos, pero le preocupaba que el modo de cuatro jugadores se volviera caótico, así que optó por un diseño más sencillo. Esta decisión mantuvo la diversión arcade del multijugador y evitó la confusión de un exceso de complejidad.
Durante el desarrollo, el equipo prestó especial atención al sonido. Contrataron a Charles Martinet para poner voz a Mario y Luigi, y a Jen Taylor para Peach y Toad. Estas voces dieron más vida a los personajes y se convirtieron en un sello de la serie. Aunque algunos jugadores tuvieron opiniones encontradas sobre el montaje de las voces, no cabe duda de que supuso un avance en el audio de los juegos de GBA.
Recepción y legado
Super Mario Advance recibió críticas generalmente positivas tras su lanzamiento. En Metacritic tiene una puntuación de 84 sobre 100 basada en 19 reseñas, lo que se considera "críticas generalmente favorables". Marc Nix de IGN elogió los efectos de escala y rotación y la calidad del audio, aunque deseó que hubiera más música; GameSpot y Nintendo Life valoraron positivamente las mejoras gráficas y musicales, pero tuvieron opiniones divididas sobre el montaje de las voces.
En lo comercial, el juego fue un gran éxito. En Japón vendió unas 159.000 unidades en su primera semana, y para julio de 2001 Famitsu informó de que las ventas japonesas habían alcanzado las 592.897 unidades. En 2008, el juego recibió el premio "Oro" de ELSPA, lo que indica ventas de al menos 200.000 unidades en el Reino Unido. Hasta 2021, se estima que ha vendido 5,57 millones de copias en todo el mundo, lo que lo convierte en el sexto juego más vendido de la historia de GBA, un logro notable para un remake.
Sin embargo, no faltaron las críticas. Algunos jugadores y medios señalaron que, comparado con Super Mario Bros. Deluxe, este título carecía de contenido oculto adicional; aparte de las Ace Coins y el desafío de Yoshi, no había muchas sorpresas. Esta comparación refleja las expectativas que los jugadores tienen de los remakes: no solo quieren mejores gráficos, sino también nuevas mecánicas. Aun así, estas críticas no empañaron la reputación general del juego.
El éxito de esta entrega dio lugar directamente a la serie Advance. Nintendo lanzó después Super Mario Advance 2: Super Mario World, Super Mario Advance 3: Yoshi's Island y Super Mario Advance 4: Super Mario Bros. 3, todos ellos ports de clásicos de Mario que siguieron el mismo modelo. Esta serie permitió a los jugadores de GBA disfrutar de varios títulos emblemáticos en la portátil.
Más importante aún, el éxito de este juego impulsó a Nintendo a crear nuevas entregas para NDS. El buen rendimiento de estos ports hizo que la compañía se diera cuenta de que seguía habiendo una fuerte demanda de Mario en 2D, lo que finalmente llevó al desarrollo de New Super Mario Bros. (2006). Este nuevo título combinaba la jugabilidad clásica con un diseño moderno y se convirtió en un éxito de ventas en NDS. En definitiva, Super Mario Advance no solo fue un remake exitoso, sino también el punto de partida del renacimiento de Mario en 2D.







